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La retirada de una gimnasta

Llegó el momento, dejo la rítmica… ¿y ahora qué?

Foto: CD Zaragozano Foto Sport Eventos

Muchas veces pasa por nuestra cabeza “este año lo dejo”, “qué ganas tengo de tener una vida normal”, etc. Estas y otras frases parecidas hacen que nos demos cuenta de que quizá nuestra vida como gimnasta esté llegando a su fin. Dudas, cansancio, otras cosas en nuestro día a día que van cobrando más importancia… Son muchos los factores que pueden influir, pero, ¿es realmente nuestro momento? ¿Cómo tomamos la decisión? Una vez que lo tengamos claro… ¿qué hacemos? El Centro de Psicología Aplicada al Deporte (CPAD) de la Universidad Autónoma de Madrid nos ayuda a resolver algunas dudas.

Es muy común que la retirada deportiva se suela dar entre los 16 y los 18 años de edad, pues en esta etapa aparecen muchas cosas nuevas en la vida de todo adolescente. Se comienza a salir más, se abre el círculo de amistades, en los estudios se empiezan a vislumbrar las opciones de futuro: universidad, incorporación al mundo laboral, etc., eso sin contar que la ilusión por “ser alguien” en el deporte puede que ya se haya pasado y las familias tienen un desgaste lógico tras muchos años inmersos en la rítmica.
Hay que tener en cuenta que el hecho de que la gimnasia rítmica se practique a edades tan tempranas es uno de los factores que hacen que este deporte sea especial. Con 4 o 5 años se puede comenzar a entrenar y al poco tiempo competir. Esto, unido a la alta exigencia de entrenamientos que requiere, hace que sea uno de los deportes donde la retirada deportiva se produce a edades más tempranas.

¿Es el momento?

Es hora de sentarse a pensar seriamente. La rítmica seguro que te ha dado muy buenos momentos, grandes enseñanzas y mejores amistades. Lo primero que merece la pena plantearse es si la gimnasia puede todavía ilusionarnos y aportarnos tantas cosas como hasta ahora. Un método muy útil es escribir en un papel las ventajas y desventajas que tiene seguir activo y asignar una puntuación con la importancia de cada una de ellas. Esto te ayudará a tener delante toda la información que necesitas para decidir. Si la columna de ventajas es muy grande y además tiene puntuaciones altas, la decisión está clara: ¡hay que seguir! Pero si del contrario gana la columna de desventajas, sobre todo en la importancia de cada una de ellas, es posible que la retirada deportiva sea la opción que debes tomar.

¿Y ahora qué?

Vale, está decidido, me retiro. Sin embargo, es momento de sentarse a plantearnos cómo queremos que sea nuestra relación con este deporte que tantos buenos momentos nos ha dado. Encontrar una nueva manera de estar vinculados a la rítmica es más que posible.

Podemos plantearnos el formarnos como entrenadoras y/o jueces e ir aprendiendo a estar “al otro lado” del tapiz. Tienes mucha experiencia, muchas horas de entrenamiento, seguro que tienes buenas ideas para ser entrenadora o para echarle una mano a la que ha sido hasta ahora tu maestra. También puedes pasarte al otro lado, sacarte el curso de juez y entender todas las dudas que te surgían de las puntuaciones y del jurado.

El miedo al vacío, ¡tengo tiempo libre!

Pongámonos en que decides dejar la rítmica por completo. Ir al colegio, instituto o universidad, hacer los deberes, ir a entrenar, alguna actividad extraescolar, amistades, ocio… Has pasado por épocas en las que era complicado encontrar un momento de respiro, pero ahora que ya no entrenas ni compites es lógico sentir un vacío, tienes demasiado tiempo libre y las tardes te parecen eternas. Te aconsejamos que para llenar ese vacío no pierdas todos los beneficios que el deporte tiene, recuerda que puedes realizar muchas actividades deportivas al ritmo que tú decidas. Tienes una forma física excelente gracias a la rítmica, puede ser buen momento para buscar nuevas formas de mantenerla.

En definitiva, la retirada deportiva no tiene que significar el haber llegado al final del camino, es sólo un paso más en tu vida como deportista. Dejas de entrenar, de competir, pero nunca dejarás de ver la vida sobre el tapiz.

Desde el Centro de Psicología Aplicada al Deporte de la Universidad Autónoma de Madrid os animamos a que nos escribáis con cualquier duda que tengáis. Ritmiqueras, entrenadoras y familias, estaremos encantados de asesoraros en este difícil proceso de la retirada deportiva, así como en cualquier otra cuestión que necesitéis.

Podéis encontrarnos en www.uam.es/cpad y escribirnos a mario.pannos@inv.uam.es

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